Sitio dedicado a los proyectos fotográficos de la Oficina Cultural de España en México

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La OCEMX les invita a la inauguración de sus proyectos en Fotoseptiembre 2011

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Inicia con el mes que lleva su nombre esta bienal que concreta un programa de exposciones excepcional en todo México. Desde 1993, Fotoseptiembre se ha convertido en uno de los referentes más importantes de la fotografía en México, que cumple en este año con su décima edición, continuando un modelo cuya permanencia y viabilidad se basan en la colaboración entre la comunidad de fotógrafos y artistas, la sociedad e instituciones culturales tanto nacionales como internacionales, las cuales, desde el primer festival, se sumaron entusiastamente a la convocatoria del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes a través del Centro de la Imagen para realizar de manera bienal el mayor festejo de la fotografía en América Latina.

Este año la OCEMX participa presentando tres exposiciones en Ciudad de México y una en Monterrey. En Ciudad de México podrán verse los trabajos ganadores de nuestra I Convocatoria OCEMX de Fotografía:

Epifanía de Ana Fernández, se presentará en el Ateneo Español

Desierto interior de Álvaro Sánchez-Montañés se exhibira en el Espacio OCEMX

Kids de Jorge Fuembuena podrá visitarse en el Centro Cultural de España

Además, viajará a la Universidad de Monterrey nuestra primera exposición producida íntergramente por la OCEMX:

Interrupciones de Itziar Garaluce y Esther Ruiz se exhibirá con la presencia de Itziar Garaluce en la Rectoría de la UDM.

Por ello, la OCEMX tiene el gusto de invitarles a la inauguración y presentación pública de todos ellos, el próximo viernes 2 de septiembre en las instalaciones del Ateneo Español, en la Calle Hamburgo nº 6 de la Zona Rosa, en la Ciudad de México, a las 19:30 hrs.

Ana Fernández Frechilla

Ana Fernández Frechilla (Palencia 1983) Estudiante de Antropología en la Universidad Nacional de Estudios a Distancia, se tituló en fotografía artística por la Escuela Pablo Picasso de A Coruña. En 2009 obtiene el Primer Premio de su promoción en el Máster Internacional EFTI, en el cual recibe seminarios de Nancy Davenport, James Casebere, Ciuco Gutiérrez, Miguel Oriola, Daniel Canogar, Jesús Micó, Beatriz Martínez, Alejandro Castellote, Santiago. B Olmo y Valentín Sama entre otros. En ese mismo año realiza a un Taller de Dirección Escénica con Corina Mestre en la Escuela Internacional de Cine y Tv de San Antonio de los Baños, Cuba. Su trabajo ha sido seleccionado en el  Festivales Internacional de Artes Costa Rica 2011, Festival de Fotografía de Granada, Festival Emergent de Fotografía de Girona, el Festival Foconorte de Santander y el Festival Internacional de Fotografía Emergent de Lleida, donde recibió el Premio Visionats. Actualmente vive y trabaja en Berlín.

“Epifanía” de Ana Fernández Frechilla en Fotoseptiembre 2011

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Los ojos de los sujetos retratados miran al espectador sin saber qué hacer. Es en ese momento patético cuando se encuentran el todo y la nada de la imagen, la construcción de un universo que puebla de experiencias la apariencia.

La Epifanía, el acto más cercano a lo divino, se explora en estos cruces difusos entre la imagen emergente y la imagen representada mediante una estética de corte pictórico, tan próxima al minimal como a las irreverencias del pasado manierista.

Nos sorprende la confrontación con sujetos cotidianos tratados a la maniera de los grandes personajes que habitaron los lienzos de antaño. La fotografía actualiza una vez más las tradiciones pictóricas, diluyendo las distancias del paso del tiempo y las transformaciones de la forma en el espacio.

Los objetos son tratados con la misma pulcritud y elegancia que los personajes. Un aura de frialdad los hace ingresar en las ficciones de la eternidad. Ficciones inquietantes y llenas de belleza. Quizás, incluso, por cierta cercanía a la inmensidad de un antiguo sublime.

Sea cual sea la fuente de nuestras impresiones frente a la obra, este trabajo, ganador de la I Convocatoria OCEMX de Fotografía, no permitirá que la indiferencia se instale en el espectador.  Su apertura a la intimidad deseamos sea un breve retorno a las experiencias que nunca existieron.

La muestra podrá disfrutarse en el Ateneo Español de la Ciudad de México, Calle Hamburgo nº 6 en la Zona Rosa de la Ciudad de México, desde el viernes 2 de septiembre a las 19:30 hrs. hasta finales de octubre.

Jorge Fuembuena

Jorge Fuembuena  (Zaragoza, 1979) Licenciado en Derecho y Diplomado en  Publicidad y Marketing compagina su trabajo como reportero y foto fija con la producción artística. Por este trabajo ha sido premiado en el Certamen Generaciones Caja Madrid 2011, el Premio Foto-reportaje ARCO 2010, el Certamen de Arte Santa Isabel de Portugal 2009, el 1º Premio de la Muestra de Arte Joven del Instituto Aragonés de la Juventud  2009 y ha sido finalista del Premio de Fotografía El Cultural 2010. Sus fotografías han sido publicadas en medios como  New_Papers , Fanzine 10 X 15, Cahiers du Cinema y Mondosonoro entre otras. Sus obras se encuentran  presentes en colecciones como la Fundación Buñuel, el Instituto Aragonés de la Mujer Y EL Centro de Arte y Naturaleza (CDAN).

“Kids” de Jorge Fuembuena en Fotoseptiembre 2011

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La serie Kids  explora  las mutaciones del paisaje a través del descubrimiento infantil del territorio. Los niños aparecen situados en la belleza del entorno como metáforas de la fragilidad del ser humano. Tras estas imágenes se esconde la violencia soterrada que envuelve estas transformaciones aún desconocidas para ellos.

El trabajo de Fuembuena está poblado de estos giros invisibles que permanecen latentes sobre la superficie fotográfica. La universalidad del mensaje que nos remite directamente a las grandes problemáticas contemporáneas vinculadas con el deterioro medio ambiental, contrasta con la selección y la ubicación de los actores.

Al contrario de lo que sucede en los documentos gráficos de denuncia, con los cuales estamos habituados a convivir a través de los medios masivos de comunicación, no encontraremos aquí la representación de una herida. Estos niños y estos paisajes  se muestran en su plenitud. No hay en ellos rastro de los desastres sociales y ecológicos provocados por la industrialización desmesurada del territorio. No obstante, el horror, la pobreza, el desgaste y la herida están ahí, ocultos tras la limpieza del paisaje norte europeo.

Quizás, este ensayo realizado en Islandia entre los años 2009 y 2010, adquiere ahí toda su potencia, en ese juego de ausencias, de fantasmas y olvidos sostenidos en la distancia.  Olvidos que esperamos consigan transportar a los adultos hacia la reflexión sobre nuestras condiciones de vida y  el modo en que transmitimos nuestras relaciones con la otredad a las generaciones futuras.

Paz Sastre

La obra de Jorge Fuembuena se presenta a partir del próximo viernes 2 de septiembre en el Centro Cultural de España, Calle Guatemala 18, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Álvaro Sánchez-Montañés

Álvaro Sánchez-Montañés (Madrid, 1973), es Licenciado en Ingeniería Aeronáutica en la Universidad Politécnica de Madrid, ciudad en la que residió hasta completar su formación. Actualmente reside en Barcelona donde ha desarrollado su carrera como fotógrafo en los últimos años. Su trabajo ha sido expuesto en Madrid, Barcelona, Nueva York y Londres entre otras ciudades, consiguiendo numerosos premios como el Premio Epson de fotografía 2009, el premio Caja España 2009, finalista en el V premio Pilar Citoler 2010, entre otros. También participó en la pasada edición de PhotoEspaña. Su trabajo forma parte de la cartera de la Galería  Vallid Foto y está presente en numerosas colecciones tanto públicas como privadas.

“Desierto interior” de Álvaro Sánchez-Montañés en Fotoseptiembre 2011

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El fin de la I Guerra Mundial supuso el cese de la explotación de las minas de Kolmannskuppe, en el desierto de Namibia, que habían sido, durante más de dos décadas, uno de los asentamientos más florecientes del África meridional. En aquel tiempo de esplendor, los colonos alemanes que administraban las minas construyeron peculiares residencias evocando las de su Baviera natal, tanto en la forma arquitectónica como en la decoración. El cierre y la marcha de los habitantes llevaron a Kolmanskuppe a convertirse en una ciudad fantasma engullida por la arena. En la serie Desierto interior, Álvaro Sánchez-Montañés se adentra en esas casas abandonadas al desierto para descubrirnos el hechizo sereno que habita sus estancias.

Hay en estas imágenes una elocuencia inmediata que hace prescindible toda  referencia histórica. Los interiores retratados constituyen un universo propio ajeno al exterior y su contexto; podríamos estar en cualquier lugar –desértico- del planeta. O tal vez en ninguno: cuesta creer que tan alucinante paraje se sitúe en un mapa que no sea el de los sueños. En todo caso, aunque exista físicamente, la mirada del artista nos señala el tránsito entre ambos mundos, el paso del testimonio fotográfico a la captación personal y sensible de lo fantasmagórico.

Al margen de la impresión estética, a la que resulta difícil sobreponerse para verbalizar lo que se está contemplando, puede definirse un tema, un motivo evidente: la relación entre civilización y naturaleza. Si el estado de abandono de las casas sugiere la decadencia de la primera y el triunfo de la segunda, que impone su empuje, el sosiego reinante revela un diálogo singularmente armonioso. La naturaleza no se muestra devastadora, brutal; se diría más bien que ha procedido a una reapropiación suave de sus dominios, respetando lo que de hermoso dejaron los humanos. En el armisticio, las dos fuerzas se compenetran para ofrecernos un espectáculo majestuoso.

El efecto de ensoñación predominante nace de la combinación imposible de elementos. Los encuadres del autor se superponen a los que proporcionan marcos y cenefas para conformar fondos de imagen con áreas bien delimitadas. En esta composición tercia lo amorfo, las lenguas de arena que serpentean en primer plano dislocando la cómoda percepción de lo rectilíneo. Mirando más de cerca, asistimos perplejos a la inversión de esa dialéctica: en las paredes desconchadas y la madera raída aparecen figuras informes, caprichosas; y, en la masa arenosa depositada, se aprecian diseños geométricos, que son también accidentes geográficos, picos, laderas, cráteres. La naturaleza reivindica así su superioridad, por la civilizada vía de la persuasión, demostrando que nuestros conceptos estructurales los extraemos de ella, que en ella está no sólo el caos, sino también el orden.    

El juego cromático de las fotografías, con su delicado equilibrio, contribuye a afianzar la sensación de irrealidad, igual que, en un sueño, la identificación de un elemento nítido e inteligible ayuda a asimilar el desvarío, a aceptar su lógica propia. La paleta de ocres y verdes y azules cálidos empleada por los decoradores refleja e invita a imaginar los colores dominantes en el exterior, los de la arena, el cielo, el mar cercano, y los recrea en las paredes. La irrupción del desierto no desbarata la armonía de la gama, que contiene ya el matiz de la arena. El contraste necesario lo proporcionan los blancos de puertas y techos, derramados también por la parte alta de los muros; de nuevo aquí, la intervención del artista escogiendo un momento del día, una intensidad lumínica determinada, acompaña y enriquece sin estridencias la blancura, que estalla en las maderas iluminadas, se posa a capricho en ciertas superficies, o atraviesa la escena en haces de luz densos de polvo.

El protagonismo del color y la quietud suspendida de las imágenes les confieren un aire intensamente pictórico; combinado con la sensación onírica, las primeras referencias visuales que nos vienen a la mente son las de la pintura surrealista. Una de las últimas fotografías, oscura en el lado derecho, con una pared azul sembrada de manchas blancas como nubes al fondo, una puerta que se abre al fulgor a la izquierda, y una duna picuda enana en primer plano, suscita el recuerdo casi inmediato de Magritte. Savinio, pintor metafísico italiano, tiene una serie de cuadros en los que, en un noble salón decorado con estilo semejante, extraños juguetes sobrenadan en un mar ondulado que inunda la habitación hasta media altura. En general, la aparición inesperada, inquietante, de fuerzas y seres de la naturaleza en ámbitos típicamente humanos, es una de las señas de identidad de la atmósfera propia del surrealismo.

Borges decía que la inminencia de una revelación que no se produce es, quizás, el hecho estético. En esta serie de Álvaro Sánchez-Montañés, se percibe una absorbente sensación de inminencia, la del movimiento, como si el estatismo, por imponente y eterno que parezca, estuviera a punto de quebrarse, como si se tratara de instantáneas que congelan una intensa actividad de las cosas inertes. Las perspectivas en profundidad y las formas impresas en la arena crean un efecto dinámico en el que ésta fluye convertida en torrente, en cascada, en oleaje. Según el punto de vista escogido, unas veces seguimos su avance en tromba a través de los zaguanes hasta las salas contiguas; otras, la vemos irrumpir hacia nosotros, anegando la estancia donde nos encontramos.

No sólo el desierto se mueve. Las puertas en distintas posiciones –de par en par, cerrada, entreabierta- y, sobre todo, la relación coordinada entre ellas, articulan una coreografía quieta pero perceptible, en la que detienen la marea arenosa, se vencen y dejan paso al flujo, o lo acompañan y distribuyen con elegancia sincronizada. La secuencia misma de la serie describe un movimiento concatenado, que comienza con una puerta casi cerrada, por cuyo resquicio pasa sin embargo la arena invitando a seguirla, y termina con una vista exterior que nos saca del sueño al mostrar una estructura maciza y gris nada reveladora del asombroso paisaje que encierran sus muros.

Desierto interior resulta en fin un recorrido por espacios interiores ruinosos pero rebosantes de vida sensible, donde la materia prima y la materia elaborada combinan sus encantos de forma y color en un baile ilusorio cuya cadencia fija la cámara, bajo la apariencia de una belleza impasible.

Ciro Arbós

La muestra podrá visitarse a patir del 1 de septiembre en el Espacio OCEMX, situado en la Ave. Horacio 712, en la Colonia Polanco de la Ciudad de México, hasta el 31 de octubre de este año. 

“Arquitectura de resistencia” comienza su andadura en el Espacio OCEMX

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Resultado de la I Convocatoria DEL PLANO AL CUBO, formas y procesos en el espacio físico, los artistas español Nicolás Combarro y  el artista mexicano Goethe David Pontón presentan en el Espacio OCEMX la exposición “Arquitectura de resistencia”, curada por Eder Castillo. Este proyecto está inspirado por las autoconstrucciones realizadas en todo el mundo con especial atención a México y España, como imagen de las estrategias de resistencia de las capas sociales más desfavorecidas para hacer frente al problema de la vivienda con sus propios recursos, utilizando materiales heterogéneos entre los que destaca la madera, el adobe y  los bloques de hormigón o “tabicón”. La exposición parte de una investigación interdisciplinar en la quedestaca un nutrido acervo fotgráfico que desde aquí queremos invitarles a visitar:  www.arquitecturayresistencia.com

La muestra estará abierta al público en el Espacio OCEMX (Horacio 712, P.B., Polanco) hasta finales de agosto, de lunes a viernes de 10:00 a 15:00 horas.

Hoy a las 19 hrs., presentación de la película de Alberto García-Alix, “De donde no se vuelve”, en el CCEMX

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De donde no se vuelve, obra audiovisual de corte experimental en la que Alberto García-Alix realiza un viaje entre el presente y el pasado de su obra a lo largo de su vida, referente absoluto de su trayectoria internacional como fotógrafo. Presente que nos llega en forma de mirada subjetiva a través de un viaje nocturno por las calles de Pekín acompañados de su propia voz, que nos conduce al pasado de sus fotografías.

La obra se presenta en el Centro Cultural de España en México (CCEMX), en colaboración con la Oficina Cultural de España en México (OCEMX) y la Galeria OMR. Hoy los asistentes tendrán la oportunidad de asistir a una mesa de presentación y debate con el curador y el artista, previo al primer pase en México de la película.

Esta pieza forma parte de la muestra Un horizonte falso, curada por Nicolás Combarro y que puede disfrutarse simultáneamente en la Galería OMR. Esta muestra reúne una selección de los mejores trabajos de la obra de Alberto García Alix. Fotógrafo exponente de la llamada Movida madrileña durante la transición española y Premio Nacional de Fotografía en 1999, es especialemnete conocido y destacado por sus retratos de personajes que habitan los márgenes de la sociedad como sus series dedicadas a yonquis, moteros, prostitutas o artistas del porno.

La Galería OMR inaugura este sábado “Un horizonte falso” de Alberto García-Alix

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La Galería OMR, en colaboración con la OCEMX y el Centro Cultural de España en México,presenta este sábado 28 de mayo fragmentos selectos del gran cuerpo de fotografía del artista español, Alberto García-Alix, Premio Nacional de Fotografía en 1999, en una exposición curada por Nicolás Combarro. Formatos rotundos, retratos en su mayor desnudez, primeros planos que no dejan posible salida y paisajes que nos trasladan a realidades paralelas registran la poética de la imagen vista desde el ojo del artista. Su trabajo, siempre íntimamente ligado a su vida y experiencias personales, refleja de manera cruda aspectos marginales de la sociedad y muestra una profunda comprensión del retrato y la composición. A través de juegos de luz, sombra y texturas que se mezclan con contrastes sociales, García-Alix se desafía a sí mismo como fotógrafo al ser tanto narrador como protagonista de su obra y, al mismo tiempo, desafía al espectador, quien funge como testigo, y en ocasiones Voyeur, de escenarios que constantemente cuestionan tabúes del cuerpo, la sexualidad y las drogas. Así mismo, el fotógrafo se presenta como coleccionista de sujetos, situaciones y vidas, y el diálogo que genera con los personajes retratados le permite establecer una comunicación que logra sobrevivir al paso del tiempo, siempre reflejando el espíritu de rebelión de una generación. García-Alix es uno de los nombres más importantes en la fotografía europea contemporánea, con exposiciones individuales desde 1981, entre ellas una retrospectiva titulada De donde no se vuelve en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid en el 2008. El film homónimo se proyectará en el Centro Cultural de España en México a partir del jueves 2 de junio del 2011 a las 7 pm., pero la muestra se abrirá al público el próximo sábado 28 de mayo, como parte del Corredor Cultural Roma-Condesa